
la intensidad que corre por tus labios
la velocidad en la furia del sol
este mundo bipolar con una sola razón
esta claridad que ocultan con los ojos
solo para esconder nuestra sagrada oscuridad
(me gusta verte moverte entre tanta perfección)
la ingenuidad de los corazones
la uniformidad en lo que te ofrecen ver
(tal vez es sola esa nostalgia idiota llamada intuición)
dejame olvidar que todos saben lo que hay que proteger
dejame disfrutar el silencio de la furia del ser
espere siete mil años
no tengo un segundo que perder...
me gusta ver tu amor surgiendo
mientras se empieza a desvanecer
te siento un tanto tranquila
al punto de enloquecer
la caridad natural de tus labios
la voracidad de las gotas de sudor
me gusta verte aparecer como preludio del despertador
la fragilidad de este interruptor
la sinceridad de la noche de tus dedos de luz
erizando las células de la piel de esta nada exterior
dejame olvidad que todos saben lo que hay que proteger
dejame disfrutar el silencio de la furia del ser
espere siete mil años
no tengo un segundo que perder...
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